Imam Bujari : 3443
حَدَّثَنَا عَلِيُّ بْنُ حَفْصٍ حَدَّثَنَا ابْنُ الْمُبَارَكِ أَخْبَرَنَا هِشَامُ بْنُ عُرْوَةَ عَنْ أَبِيهِأَنَّ أَصْحَابَ النَّبِيِّ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ قَالُوا لِلزُّبَيْرِ يَوْمَ الْيَرْمُوكِ أَلَا تَشُدُّ فَنَشُدَّ مَعَكَ فَحَمَلَ عَلَيْهِمْ فَضَرَبُوهُ ضَرْبَتَيْنِ عَلَى عَاتِقِهِ بَيْنَهُمَا ضَرْبَةٌ ضُرِبَهَا يَوْمَ بَدْرٍ قَالَ عُرْوَةُ فَكُنْتُ أُدْخِلُ أَصَابِعِي فِي تِلْكَ الضَّرَبَاتِ أَلْعَبُ وَأَنَا صَغِيرٌ
Nos ha contado ['Ali bin Hafsh] [Ibn Al Mubarak] [Hisyam bin 'Urwah] de [su padre] que los compañeros del Profeta, sallallahu 'alaihi wasallam, le dijeron a Az Zubair en la batalla de Yarmuk: "¿No avanzarás para atacar (a los Mushrikin) y nosotros avanzaremos contigo?". Entonces [Az Zubair] se adelantó para enfrentarlos. Y finalmente, el enemigo le asestó dos puñaladas en el hombro, una de las cuales era una herida de arma blanca que había sufrido en la batalla de Badr. 'Urwah dijo: "En ese momento metí mi dedo en el agujero de la punción para jugar con él. En ese momento, todavía era un niño".